Control de malas hierbas en olivar, almendro y viñedo: elegir la estrategia adecuada
Las malas hierbas compiten con el cultivo por el agua, los nutrientes y el espacio. También pueden dificultar determinadas labores, interferir en el riego o complicar la recolección. Sin embargo, esto no significa que todas las parcelas deban mantenerse permanentemente desnudas.

La gestión integrada plantea combinar diferentes medidas y adaptar la actuación a la especie presente, la época, el cultivo, la edad de la plantación y las condiciones de la finca. Las guías oficiales del Ministerio de Agricultura recomiendan evaluar el nivel y el estado de desarrollo de las malas hierbas antes de decidir la intervención. Fuente: Ministerio de Agricultura
El primer paso es identificar el problema
No todas las malas hierbas presentan el mismo comportamiento. Algunas completan su ciclo rápidamente; otras desarrollan órganos subterráneos que les permiten rebrotar. También existen especies que aparecen de forma aislada y otras capaces de extenderse por amplias zonas.
Antes de actuar conviene comprobar:
- Qué especies están presentes.
- En qué fase de desarrollo se encuentran.
- Si predominan bajo los árboles o entre las calles.
- Si aparecen uniformemente o en rodales.
- Si interfieren en el riego, la recolección o el tránsito de maquinaria.
- Qué actuaciones se realizaron anteriormente.
- Cómo han respondido a los métodos utilizados.
Una identificación incorrecta puede llevar a repetir tratamientos poco eficaces o a intervenir cuando la planta ya se encuentra en una fase difícil de controlar.
No existe un único sistema válido
La gestión puede combinar distintos métodos.
Prevención
La limpieza de aperos, el control de los márgenes, la revisión de las zonas de entrada y la vigilancia de nuevos focos ayudan a reducir la propagación dentro de la explotación.
También conviene evitar que determinadas especies completen repetidamente su ciclo y produzcan semillas.
Siega o desbroce
La siega permite controlar la altura de la vegetación de las calles sin remover continuamente el suelo.
Su resultado depende del momento de ejecución y de la capacidad de rebrote de las especies presentes. Una siega tardía puede producirse después de que determinadas plantas hayan formado semillas.
Laboreo
El laboreo puede eliminar vegetación y preparar el terreno, pero debe adaptarse al tipo de suelo, la pendiente, la humedad y la profundidad de las raíces.
La repetición excesiva de labores puede deteriorar la estructura superficial, aumentar el riesgo de erosión o favorecer nuevas nascencias al movilizar el banco de semillas.
Cubiertas vegetales
Una cubierta puede ser espontánea o sembrada. Su manejo debe planificarse según la disponibilidad de agua, el cultivo, el suelo y los objetivos de la explotación.
Las cubiertas pueden contribuir a proteger el suelo y facilitar el tránsito, pero también pueden competir por el agua si no se controlan correctamente. Por eso no deben implantarse o mantenerse siguiendo una regla general válida para todas las fincas. Los manuales técnicos oficiales sobre olivar y viñedo analizan las cubiertas como una herramienta de manejo que debe adaptarse a cada situación. Fuente: Junta de Andalucía
Control químico
Los herbicidas constituyen una herramienta posible dentro de una estrategia integrada, no una solución automática para cualquier vegetación.
Antes de emplear un producto debe comprobarse:
- Que está autorizado.
- Que contempla el cultivo y el uso previsto.
- Que resulta adecuado para las especies presentes.
- La dosis autorizada.
- El momento de aplicación.
- Las restricciones ambientales.
- Las condiciones de la etiqueta.
- El equipo y las medidas de protección necesarios.
La autorización debe consultarse en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios y no basarse únicamente en lo aplicado en campañas anteriores. Fuente: Ministerio de Agricultura
Las calles y la línea de cultivo pueden necesitar manejos diferentes
En una plantación leñosa pueden distinguirse dos zonas:
- La línea de los árboles o cepas, donde la competencia próxima puede afectar especialmente a las plantas jóvenes y donde existen tuberías, goteros o protectores.
- Las calles, que soportan el paso de maquinaria y donde puede plantearse siega, laboreo o cubierta vegetal.
Aplicar exactamente el mismo sistema en toda la superficie puede resultar innecesario. En numerosas explotaciones resulta más razonable combinar métodos según la zona.
Atención especial a las plantaciones jóvenes
Durante los primeros años, el sistema radicular del cultivo todavía ocupa un volumen limitado de suelo. La competencia próxima por agua y nutrientes puede tener una mayor incidencia que en árboles adultos.
La actuación debe evitar también daños en:
- Troncos jóvenes.
- Protectores.
- Tutores.
- Tuberías de riego.
- Raíces superficiales.
- Plantas recién repuestas.
El manejo debe realizarse con precisión, especialmente cuando se utilizan herramientas, desbrozadoras o productos aplicados cerca de la planta.
Errores frecuentes
Entre los errores habituales se encuentran:
- Actuar sin identificar las especies.
- Repetir todos los años el mismo método.
- Tratar cuando las malas hierbas están demasiado desarrolladas.
- Confundir una cubierta manejada con abandono de la parcela.
- Mantener el terreno completamente desnudo sin valorar erosión o escorrentía.
- Realizar labores profundas cerca de las raíces.
- Aplicar herbicidas sin revisar la autorización vigente.
- No registrar las actuaciones y sus resultados.
Integrar el control en la gestión de la explotación
La estrategia debe relacionarse con el riego, la fertilización, la recolección, el tránsito de maquinaria y la conservación del suelo.
Agro Proyectos del Guadiana puede integrar estas decisiones dentro de la gestión técnica general de la finca, mientras que Agrícola Ortiz Lavado aporta asesoramiento, herramientas y soluciones autorizadas para ejecutar las actuaciones necesarias.
Controlar con criterio
Una estrategia eficaz no consiste en intervenir más veces, sino en elegir el método adecuado, aplicarlo en el momento oportuno y comprobar posteriormente el resultado.
Agrícola Ortiz Lavado ayuda a valorar las condiciones de la parcela y a seleccionar las herramientas o productos autorizados más adecuados para cada actuación.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio eliminar toda la vegetación de las calles?
No. El manejo depende del cultivo, el suelo, el agua, la pendiente y los objetivos. Puede mantenerse una cubierta controlada cuando resulte técnicamente adecuada.
¿Es mejor segar o labrar?
No existe una respuesta universal. Deben valorarse las especies, la humedad, el suelo, la pendiente y el sistema de cultivo.
¿Puede utilizarse el mismo herbicida todos los años?
No debe establecerse una estrategia únicamente por repetición. Hay que revisar las especies presentes, la eficacia obtenida y la autorización vigente.
Aviso. Esta información tiene carácter general y no sustituye una valoración técnica de su explotación. Las autorizaciones de producto, los registros y la normativa aplicable pueden cambiar: consulte siempre la información oficial vigente y la etiqueta del producto.